10 de abril de 2010

De mayor quiero ser Carrie Bradshaw



























Cálida, divertida, con mucho entusiasmo, humor e independiente... pero sobretodo adicta a la moda.

1 de marzo de 2010

"Un momento más tarde, Alicia se metía también en la madriguera, sin pararse a considerar cómo se las arreglaría después para salir."
Alicia en el Pais de las Maravillas


Bah, no importa el dia aunque sí la hora. Sobre las 10 u 11 de la mañana después de un día de fiesta ¿Qué joven camina por las calles a ésas horas? Muy pocos, ya que es demasiado tarde para ir a trabajar y -gracias a dios- no hay universidad ni colegio -ya puestos-. Entonces ¿Por qué no paraba de encontrarme a chicos y chicas? El panorama era el mismo: Bajos de pantalones sucios, quizás alguna mancha en la camiseta ésta por supuesto arrugada, ojeras y/o rimmel corrido, mirada al suelo, sonrisa vaga en los labios... oh sí, cabe decir -y le hecho la culpa al mal y poco sueño- que tardé bastante en darme cuenta de lo que significaba.

Y es que esos jóvenes volvían a casa. Y en ése momento no se me ocurrió mejor modo de llamarlo que "el camino de la vergüenza", ya sea por las sonrisas en sus rostros ya sea por lo patético que me resultaban en aquél momento. Es aquel camino que haces justo después de abrir los ojos y preguntarte ¿Qué hago yo aquí? o en el peor de los casos -aunque aún lo pongo en duda- el oir ¿Qué haces aquí?. Pero me quedé pensando... Alba por favor, ¿Y el principio de inocencia? Claro estaba que podría no ser el caso pero, mi mente mezquina -que de eso hay un buen trozo- no pudo mas que ampliar más mi sonrisa.


A lo que me llevó a preguntarme ¿Los caminos de la vergüenza realmente son malos? Bien está considerado por una parte indefinible de la población, yo, me decanto por la otra, sin embargo estoy en contra de la discriminación (ideas bastante incoherentes entre sí)y en ése momento me preocupaba pensar en que, valga la redundancia (dios, cómo odio ésa frase) pensaba mal de las personas. Pero no pude ir más allá ya que como a newton se me cayó una manzana en la cabeza. No llegué a descubrir los entresijos de la gravedad pero sí que me puso los pies sobre tierra. Yo también era joven, y también iba de mi camino a casa... pero no estaba en un camino de la vergüenza, entonces ¿Qué me distinguía de ellos los pobres desvergonzados? Mi pijama en el bolso era mi única prueba y tenía un testimonio, sin embargo, cuando le pregunté dónde se encontraba el metro a una maruja autóctona me sentí analizada -seguramente fuera cosa mía- y juzgada -mi psicosis matutina-. A lo que me llevó a preguntarme una vez más -cómo me gusta preguntarme a mí misma-...

¿Cuántos caminos de la vergüenza se hacen cada mañana?

28 de febrero de 2010

Flipa, flipae, flipam, flipas... o como algunos lo llaman flipendo y otros... flipar.

La teoria del caos está en la orden del día, muy pronto lo encontraremos a 4 euros y medio con café y croissant en las cafeterías, pero... ¡no pensé que fuera tan pronto!

Ay, ay, ay... ¿Cómo hemos llegado a ésto? O mejor aún ¿Cómo empezó? Si es que por mucho que lo piense no le encuentro sentido- y mira que soy de las que piensan y piensan hasta salirles humo por las orejas-. Si es que, cómo una persona puede revolucionar un mundo entero, si es que el mundo está lleno de personas... ¿Por qué ésa precisamente? ¿No podría darle el antojo por otra? Otra no se... un poco alejada de mí ¿Por qué no? ¿Por qué sin conocer siquiera a esa persona la odio tanto? ¿Por qué si no sabe de mi existencia me ha tenido que poner mi humilde y apacible vida en algo parecido al big bang? Y lo peor de todo... ¡ no hay venganza que me pueda satisfacer, no hay palabras que puedan calmar, y sobretodo... no hay forma de devolverlo al statu quo!

Si es que no hay derecho. Y de eso sé un rato.

Y no le quiero dar importancia, pero la tiene. Por que... ¿Qué hacer cuando no se puede hacer nada?

¡Ésto me supera!

Lo se, estoy exaltada, pero la ocasión lo amerita.

Si es que me ha pillado en bragas, quizás he estado muy relajada todos éstos años y ¡ mira ! estoy replanteándome volver sobre mis pasos. Y te digo una cosa, querido lector -sí, nótese el rintintín-, como vuelva a ser la que yo antes era... no habrá lacito posible que haga de mi un corderito. De mis amigos contemporáneos, nadie, absolutamente nadie, conoce la que yo fuí. Y cuando la caja de pandora esté abierta... no habrá oferta del desayuno que salga a cuenta con éste caos. Oh no no...

10 de febrero de 2010

Cosas que me gustaría ser de mayor

-Pastelera
-Abogada
-Diseñadora
-Genio Maligno
-Escritora
-Modelo
-Maquilladora Profesional
-Fotógrafa
-Socialité
-Aventurera a lo Lara Croft
-Embajadora
-Detective
-Interiorista
-Personal Shopper
-Carrie Bradshaw
-Patricia Field
-Chica del tiempo
-Miaka o Yukino Miyatsawa

tantas y tantas más...

25 de enero de 2010

A medida que pasa los años las personas cambian, evolucionan y aprenden. No muchas lo consiguen pero por regla general sí. Y unos de los ámbitos que solemos desarrollar más es la esfera amorosa. Y es ahora cuando me doy cuenta viéndo a los chicos de quince o dieciséis años y sus primeros amores -contemplándolo desde una perspectiva normal y sana- y obviamente rememorando viejas escenas de mi pasado y comparándolas. Pero no veo que haya cambiado mucho; los nervios, ¿Me han dicho que...?, ¿Será verdad?, me ha rozado la mano, me ha mirado a los ojos, ahora la mira a ella, ¿Estará jugando conmigo?, ¿Me quiere?, ¿Por qué con ésa bruja?...

Y es que antes se vivía el amor con mucha intensidad, teníamos tantas preguntas, tantas ganas de avanzar, tantas dudas... la inexperiencia lo hacía todo más difícil y más interesante. Como una gran aventura.

Pero ahora, después de haber vivido ésa aventura una y otra vez nos sabemos el camino, y sabemos que debemos pisar fuerte y agarrarnos para no caernos. Ya no apostamos el corazón, ahora si hay dudas preguntamos, ahora sabemos cual será el próximo paso... y es todo tan mecánico, tan triste, tan... sincero.

Si algo definia las relaciones quinceañeras es la aventura y la decepción y si algo define las aventuras veinteañeras es la sinceridad y la extroversión.

Y no digo que se haya de jugar con el otro, ni tampoco quedarse en ascuas pero sí dar un poco de emoción porque cuanto más se sufre más se valora.

¿Estaremos las mujeres enamoradas del drama?

23 de enero de 2010


Anoche me visitaron tres fantasmas : mi pasado, mi presente y mi futuro. Dickeniano, lo se, pero es cierto. No entiendo el extraño fenómeno del fin del mundo que ocurrió pero ni Facebook me invitó al evento y de golpe me ví en la fiesta. Curiosamente vinieron en orden: mi pasado me invitó a tomar un café, mi presente me dijo que me olvidara de él y mi futuro no pensaba ni en el pasado ni en el presente y ni siquiera sabía de su existencia.

Pero lo cierto es que hoy me he parado a pensar -metafóricamente, ya que, fue caminándo por la calle- y he hecho una lista de el amor que he dado y el daño que he hecho. Y mis cuentas salian en números rojos.

Tengo miedo del Karma, sé que algún día vendrá a por mí. Quizás es que soy fuerte y el daño que me hacen a mí no me cala tan hondo o quizás es que soy débil y el daño que hago lo sufro yo. Y es que es extraño pensar... que he llorado más por el daño hecho a mi futuro que por el daño que yo haya recibido de él a pesar que, por suerte o desgracia andamos con los mismos marcadores. Y es que... creo que no he tenido mi expiación y que muy pronto llegará. No puede ser que siempre me salga de rositas.

Escribo ésto para recordarmelo a mí misma, y es que sé que no habrá moraleja para mí ni tampoco aprenderé. Me conozco demasiado.

16 de enero de 2010

Hoy es un bonito día, hace tres noches el hombre del tiempo anunció tormenta, no he podido mirar la televisión desde el Jueves pero lo que recuerdo es que no iba hacer sol y eso es algo desconcertante para un dia que hace un sol que ciega, debería cambiar de programa definitivamente. Pero lo más desconcertante es que mirándo a mi alrededor no puedo evitar acordarme de mi cumpleaños y es que estaba en una de esas raras ocasiones en la que toda mi familia está reunida al completo y todos tus amigos están presentes, aunque claro, hoy también era uno de esos dias raros de Abril donde no hay aguas mil. Maldito presentador guapo de la tele.

Pero estoy contenta hoy hay tanta gente y están aquí por mí, porque me quieren. O al menos eso me parece; hay tantas lágrimas y abrazos... y hay un pica-pica al estilo americano al fondo...

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Seguro que vienen a por la comida gratis, malditos sean.


Se de uno que no vendría por la comida, pero él... él no está. Mi marido seguramente está en alguna de esas reuniones del trabajo de las que siempre vuelve algo bebido. Parece mentira que, con tanta gente que me rodea, me falte él y me sienta tan fría.

Tampoco está tan mal, es verdad que discutimos hace tres dias y que fue una bronca muy dura, pero ésta vez yo le había explicado qué era lo que pensaba y lo mejor de todo es que me había escuchado. Había tenido miedo de lo que me pudiera decir o hacer si no le gustaba lo que le iba a decir, pero he visto que era algo sin importancia, ahora hemos arreglado nuestros problemas y somos felices.

Ésta vez no me había limitado a llorar ni tampoco a asustarme, no iba a permitir que ganara la pelea una vez más, había cogido el coraje suficiente y le había plantado cara. Y estoy muy orgullosa de mí misma.



Y aunque no esté aquí yo estoy feliz,
porque me quiere,
porque por primera vez, hoy, él no se ha limitado a golpearme,
porque por primera vez, hoy, me ha mandado flores,
porque por primera vez, hoy, yo no soy la que llora ni está encerrada
porque por primera vez hace tres dias fui valiente, aunque ya fue... muy tarde.

No me arrepiento de haberme callado, es solo que... quisiera poder hablar ahora.

7 de enero de 2010

Un nuevo comenzar... de nuevo.




Como cada fin de año las personas nos intentamos prometer a nosotros mismos nuevas acciones que llevaremos a cabo, los llamados propósitos de año nuevo.
Yo, particularmente, éste año no he caido en el placebo de creer que éste año iba a ser diferente, comenzaré igual que he terminado y los medios los impondré yo. No más "éste año me sacaré el carnet", "Iré al gimnasio", "Estudiaré más"... me niego en rotundo, si ha de ser, éste año lo será. Pero lo que sí que me exigo a mí misma es que ésta vez la felicidad estará de mi mano asida fuertemente.


Nadie me va a amargar más. Nadie más que yo me hará más feliz. Nadie, nadie, nadie... y solamente estaré yo. ¿Sueno egoista? No, porque yo también eres tú. Los don "nadies" ya se saben de sobra quienes son y haciéndo gala a su nombre ni los mencionaré.


¿Y porqué estoy tan segura que será así? Porque no es algo lanzado desde cero. Ya llevo medio año tomándome ésa filosofia. Y como bien me dicen: si no espabilas, te espabilan. Y yo ya he recibido más palos que el caganer en una guarderia.


Moraleja: Ser feliz y no hacer más propósitos .... aunque eso ya sea uno.


26 de noviembre de 2009

Carta a mi sucio corazón.

Hola, ¿Cómo estás? Hace mucho tiempo que no hablamos.
Te sigo sintiendo, cada noche y cada mañana cuando nadie nos mira.
Pero no me atrevo a hablarte.
Ya se que eres de pocas palabras, pero creo que ha llegado el momento de sincerarnos.
Parece que todo sigue igual, que nada es distinto.
Yo me he ido abriendo camino y nunca te has quejado, eres el mejor compañero que he tenido.
Pero sigues solo, triste y mojado. Y aunque resguardado y caliente a mi aliento, parece no ser un buen resguardo.
Y no lo se, creo que no te lo mereces, ya han sido muchos años y nadie a podido llegar para lavarte, todos te han hecho daño.
Y me pregunto ¿Por qué no lo he parado? Siempre has sido mi apuesta más fuerte y mis mayores daños.
Y a pesar de eso, sigues ahí, en silencio, sintiéndote y me hace daño.
A él no le dejaste escapar, y te está matando, se pudre y te corrompe siempre me lo estás recordando.
A ése otro lo sacaste de ti, se rompió la puerta, no la pudiste tapar y el frio todavía desde entonces te penetra.
Y como ellos ¿Cuántos más? ¿Cuántos quedarán? ¿Cúantos más podrás albergar?
Estas triste, solo y mojado, ya lo se, soy cruel, una mala amiga y todo un bellaco.
Y lo peor de todo es que no puedo prometer que ésto vaya a mejorar, no veo luz pero quiero avanzar. Vas a sufrir, vas a llorar y seguirás en silencio, y nadie te entenderá. Menos yo, la artífice de tu dolor, de tu suciedad, y yo lloraré por ti, seguiré apostándo por ti, con miedo a perderte y con mucho a ganar.
Me alegro de no poder mirarte, de sólo sentirte, eso hace las cosas más fáciles. Eres bueno pero estás sucio, soy egoista y no pienso en ti, si sólo supiera como calmarte...
Pero sigues sonriendo, y eso me alegra.
Parece que todavía puedes con más.
Que simplemente no es el final.
Eres valiente, corazón...

13 de noviembre de 2009

De cómo soy yo


Yo soy una persona de colores: tengo mis dias rojos, mis dias verdes, mis dias amarillos, mis dias rosas... Pero, empezemos por lo malo:


Soy muy muy insegura, me cuesta creer las verdades y me creo las mentiras que me atañen a mí, pero por lo contrario, me cuesta creer las mentiras de los demás y me creo las verdades.


Soy egocéntrica y posesiva, quizás intento controlarlo todo pero eso no es más que una inseguridad por mi parte.


Me dicen que soy borde y que no soporto caer mal, pero no es más que una máscara que proviene de mis inseguridades.


No obstante, soy realista, ordenada, racional, reflexiva, práctica, sincera, sencilla, leal, exageradamente activa y muchas veces obstinada.


Tengo mucho autocontrol y por eso a veces estallo, me cuesta expresar mis sentimientos, soy generosa con quienes me rodean, y despiadada con quien no soporto.


Soy muy detallista, mis amigos están contados, soy comprensiva y cariñosa, tengo una gran capacidad de sacrificio, mucho coraje y una excepcional inventiva.


Tengo mucho miedo a comprometerme. Me fascina la belleza, la moda, la música y la danza, así como la arquitectura y la`pintura.








¿Y porqué todo ésto? Digamos que era deberes de otra persona ^^ ¿Qué opináis?