-Yo, personalmente, quiero mi fortuna ahí donde la pueda ver: colgada de mi armario.- (Carrie Bradshaw)
10 de octubre de 2012
29 de mayo de 2012
Sobre el amor, la dependencia y generosidad.
"Llevo bastante tiempo sola en cuanto a pareja sentimental se refiere. Siempre hay lios, algunos más y otros menos pero al fin y al cabo no es "eso".
Soy una persona solitaria en ese sentido. No suelo usar eso del "nosotros" sino el "tú y yo" así tal cual, juntos pero separados. Siempre he sabido o me he creido saber que todos somos capaces de estar en ésta misma posición. ¿Cuanto somos capaces de necesitar a alguien que nos cuide, nos protega, nos llene de caricias y sentimientos?
Ya no eres solo tú ya soys dos, y que juntos debeis compartir alegrias y tristezas, que no solamente son tus necesidades sino las de la otra persona, que te alegras con la misma intensidad por una situación que te hubiese pasado a ti pero que le pasa a otro.
Y eso... yo no lo encontraba del todo necesario por no decir malo. Somos egoistas, y hay que admitirlo para bien o para mal.¿ Por que soportar las caidas de otras personas? Es mas... ¿Por que debemos soportar que otros te hagan caer? Tus alegrías pasan a ser de tu pareja, y las de tu pareja las tuyas. ¿Acaso eso no nos quita algo de esencia?¿Algo de lo que somos? Y eso es egoista, dejar de lado tus necesidades más primarias para ceder lugar a otra persona dejar de hacer cosas cotidianas para dejar espacio y satisfacer las necesidades del otro.
Pero me he dado cuenta que no es así, que me mentía , y ese es el peor error que me he podido hacer a mi misma. Y en ocasionas como estas me maldigo yo misma y me castigo por ser tan inutil de no darme cuenta que la persona que me ha dicho la mentira más gorda he sido yo misma. Ceder tu espacio, tu tiempo, tus ilusiones, tus sentimientos, etc a otra persona no ha de ser necesariamente un acto de dependencia, tampoco de machismo o sumisión sino algo mucho más bonito, algo que nos debería revosar a cada uno y es la generosidad. El entregarle a otro aquello más preciado y que se te devuelva con creces ,pese que a veces no sale bien la jugada, es algo maravilloso.
Y pese al amor no correspondido, al amor malgastado, al amor prohibido, olvidado, desechado, corrupto... que pueda haber en el mundo y pese a que todos y cada uno de nosotros nos han llenado de sombras el corazón, somos felices. Y lo intentamos una y otra vez. Por que vale la pena.
Yo he leido mucho, tengo una buena colección de libros de la que me siento orgullosa y puedo afirmar que el 80% tiene o contiene amor, y gracias a estos he podido ver el amor en sus diferentes facetas y estoy deseando poder vivir alguna de esas páginas.
Pero para ello se ha de estar segura, se ha estar a tu completa capacidad o sino lo perderás y eso va según las personas. Yo creo que estoy llegando ya al límite, siento que me debo a mí misma algo pero tambien se que soy egocentrica y egoista y que ahora por ahora sino es él no es nadie y lo peor de todo es que él no llegará.
Se que el amor está ahí fuera y que me está esperado pero hoy por hoy tengo cadenas que me atan en mi casa y pese a tener la llave no se usarla.
Los malos amores te vuelven arisco y duro, y pensaba que el amar a otra persona era de debiles pero nada más lejos de la realidad. Se ha de ser muy fuerte para amar a otra persona y mucho más hacer que ésta te ame a ti. Es muy fácil dejarlo todo correr. ¡Pero cuán dificil es mantenerlo!
Y que esto no sirva de premisa para decir de mí que estoy buscando pareja, yo seguiré siendo yo misma con mis más y ,lo siento mucho, mis menos. Y seguiré viviendo y experimentando hasta que lo encuentre o en su defecto me encuentre.
Por que como ya he dicho... el amor está ahí fuera, pero quizás no esté lista para encontrarlo."
12 de abril de 2012
Sus ojos eran verdes, o al menos durante un tiempo lo fueron, y tenían un resplandor azul que no era propio de las gentes de éste mundo. En más de una ocasión se había preguntado por aquella luz que desprendían sus ojos, brillaban con luz propia como un fulgor, como su báculo cuando ella pronunciaba esas palabras que solamente las personas de su clase entendían. Quizás ya habían dejado de ser verdes y la luz azul ya lo había ocupado todo, pero en su memoria aún la seguía viendo del color de la hierba y lo revivía como si su mente se negara a aceptar lo ocurrido en los últimos meses y se dedicara a divagar en tiempos mejores.
En lo más profundo de su ser le recordaba a Erika. Ella era su mejor amiga de la infancia, siempre tan femenina, era adorada por todos los del pueblo, si alguien podía salir de aquella reunión de ganaderos y cazadores era ella gracias a su belleza. Yo siempre había estado con ella e íbamos de la mano a todos los sitios. Ella era la princesa y yo su caballero y blandía con orgullo mi palo de madera y daba caza a los malvados villanos en forma de gallina. Las tenía atormentadas. Perdón, los tenía atormentados, los malvados siempre habían sido hombres.
Ella sabía que su padre deseaba de todo corazón tener un hijo varón y cuando lo tuvo, no hubo día más feliz de su vida. Sin embargo se lo llevaron, y en vez de aceptarlo decidió que a quien se habían llevado había sido a su hija. Y ella se convirtió en él. Por aquella época su padre ya había vuelto de la gran guerra, y empezaba a dar signos de locura. –Chico, ven aquí chico.- le decía continuamente – pareces una mujer, córtate el pelo, chico.-

Cuando fue lo suficientemente grande su padre la llamó y le comunicó que se casaría con Erika, que ya había negociado con su padre y que gracias a que los Goering eran los ricos del pueblo había aceptado. Su padre continuó diciendo que la dejaría embarazada, de un varón, y se marcharía a luchar como soldado para el emperador y volvería a casa diez años después con dinero.
-Tus hijos serán educados por Erika y tu madre –me decía.- y yo me encargaré de ser el hombre de la casa en tu ausencia.
-Padre, no puedo casarme con Erika, no puedo tener hijos con Erika, no puedo ser soldado… -
Eva siempre imaginó que si hubiera sabido que era una mujer el puñetazo no le hubiera dolido tanto.
-Gudigeg ha sido detenido pogque es un cultista y está custodiado pog los cazadoges de bgujas.-
Parecía una respuesta a una pregunta que ella no se acordaba haber hecho.
-Mientes.- escupió las palabras.
-No.-
Eva se negaba a aceptarlo, su hermano era bueno, había escapado de ése pobre pueblo, se había convertido en alguien, tenía nombre propio, era poderoso ¿Por qué? Solamente quedaba que la sucia bretoniana le estuviera mintiendo, no sabía por qué, quizás fuera un plan loco de los suyos, o simplemente le quería hacer daño. No podía decir tales infamias de su adorado hermano. Él tenía ideales, era bueno.
Levantó la mano y le golpeó en su mejilla perfecta de mármol, no sabía bien porque le había pegado como mujer en vez de como hombre pero lo que sí sabía era que se iba a arrepentir de tal acusación. Lily comenzó a murmurar un hechizo y sin previo aviso se vio separada de ella y completamente inmovilizada. La puta había hablado con los árboles y la habían apresado, ¿También la quería vender a ella?
-¡Suéltame!- gritó mientras se intentaba revolver entre las ramas.
-No soy yo, tienes que calmagte y los agboles te soltagan… - contestó en calma.
Eva comenzó a llorar, no sabía si por rabia e impotencia o por furia y dolor. Sabía que lily le estaba explicando la situación pero apenas se dedicaba a escucharla, intentaba ver en su corazón si podía ser cierto. Había visto a rudiger volver a casa en un estado deplorable los últimos días, era mucho más bestia y al cabo del rato volverse la persona más limpia y adecentada, como si intentara ocultar algo. Lo había visto marcharse sin decir nada, siempre tenía asuntos que resolver. Su tatuaje había desaparecido. Se había alejado de ella.
La duda la invadía.
-…. Ayeg se lo llevagon…-
-¿Ayer? ¡Ayer! ¡¿Y por qué no me avisasteis?!.-gritó exaltada.
-Tenia… tenia asuntos… tenía que tgaeg a Wolfang aquí, no podía estag más en la escuela bgillante…-
-¡Una mudanza! ¡A mi hermano, mi único hermano, lo quemarán vivo pero tú tenias que hacer una mudanza!.- gruñó de forma sarcástica.

Como siempre desde que había conocido a Wolfang, él era su prioridad después que ella misma, la había visto ligotear con otros hombres, dándoles abiertas esperanzas para luego regresar a los ardientes brazos de él, y como siempre, él tan compasivo con ella y despiadado con el resto del mundo se dedicaba a alagarla y hacerle regalos pretensiosos mientras disfrutaba humillando a personas como leopold o cualquier iniciado que por allí pasara.
-Wolfang necesitaba salig de allí o se volvegía loco…-
-…¿ y no tenías tiempo de avisarme con una mísera carta?-
-¡No hubo!
Las lágrimas de ira de sus mejillas acabaron siendo ahogadas por las de tristeza, por mucho que peleara no podía detener lo inevitable. De nada servía discutir con Lily, o de ir al cuartel o cualquier cosa. Ya era muy tarde. No supo en qué momento los árboles la habían soltado, ni cuando Lily, compasiva, le había abrazado y la había levantado para llevarla a los cuartos de Lorandora.
Se sentía sucia, su propia institución, su propia religión, habían acabado con su hermano, su amado hermano. Solamente era una víctima en todo éste drama.
-… al fin y al cabo es algo que tú hubieras hecho…- escuchó la voz de la elfa.
No sabía si se había perdido algún tipo de conversación anterior pero ésa frase se le clavó como una espina en lo más profundo de sus entrañas.
Algo que yo hubiera hecho… quizás tenía razón, quizás era su sino. Resultaba evidente que el caos se encontraba tan cerca que podía arrebatarte a tu propio hermano. Quizás solamente era una dura prueba de Sigmar, para hacerle tener el corazón fuerte y resistente, un corazón de cuero. Hasta ahora Eva se había tomado su marcha de su pueblo como una aventura. Bebía lo que quería, luchaba lo que quería, y se atrevía a disfrutar de todo lo que podía. Eva se había vuelto débil, y los dioses le habían dado un aviso. Le habían dicho “Bienvenida a éste crudo mundo”.
Alzó sus ojos y por fin vio lo que pasaba en realidad, Lorandora le había aceptado en su propia habitación a pesar de que su hermano era un enemigo del imperio y aún así le veía un mínimo de preocupación por ella. Vio también a Wolfang en la cama, realmente parecía haberlo estado pasando peor que ella en estos momentos, no sabía en qué clase de calvario se había visto metido pero el visible agotamiento que impregnaba su cara hizo sentirse muy culpable a Eva. Había pensado cosas horribles sobre él, y la verdad y a pesar de ser cabezón, mandatario y arrogante, era un buen hombre. Los había acogido en su casa, les había procurado comodidades y lo más importante había hecho feliz a lily, cuyos brazos se habían separado de su Wolfang y la abrazaban a ella.
Eva suspiró y se dejó mimar, se dejó abrazar y se dejó perder en el cuello de la chica de los ojos verdes, o azules. O lo que fuera…
30 de agosto de 2010
21 de julio de 2010
22 de junio de 2010

29 de mayo de 2010
La expiación de Nicky
20 de mayo de 2010
Ser puta es fácil
-Voy a hacerlo. Voy a convertirme en una zorra.
La miramos y nos echamos a reír.
-¿Qué ocurre?- preguntó.
-Que ya lo eres.
Si tu ex te restriega en la cara algún ligue, novia o exnovia ¿No es escoger el camino fácil enrollarse con alguien para darle envidia? ¿Qué nos aporta éso? ¿El amargo y ardiente sabor de una saliva ajena que nunca más volverá? ¿Eso nos hace sentir mejores personas?
O si , por ejemplo, tu amiga del alma te hace un feo... ¿No es absolutamente incorrecto reprocharselo una y otra vez hasta devolverselo?
¡Ojo al dato! Yo estoy hablando de no ser puta innecesariamente y de escoger el camino incorrecto no de que nos tomen el pelo como a tontos. Se puede, y es más se debe, dar una segunda oportunidad e incluso una tercera, al fin y al cabo el errar es humano pero si el camino es incorrecto se debe tomar otro, no todo lo justo es correcto.
Así que lo que intento decir, después de tantas vueltas, es que el camino de la puta es un camino fácil, que la verdadera valía es permanecer siendo una buena chica (o chico) y no caer en las intrigas, venganzas y demás quehaceres que, sinceramente, no nos aportan nada y no nos hacen crecer como personas.
18 de mayo de 2010
17 de mayo de 2010
15 de mayo de 2010
14 de mayo de 2010
13 de mayo de 2010
16 de abril de 2010
No temas más al sol abrasador
Ni a las violentas furias del invierno
Porque has cumplido tu labor en este mundo
Ya estás en casa, y has cobrado tu justo jornal
Dorados jóvenes y muchachas, todos deben
Lo mismo que el deshollinador, convertirse en polvo.
No temas más el ceño del poderoso
Estás más allá del golpe del tirano
No te preocupes más de vestirte y de comer
Para ti es lo mismo el junco que el roble
El cetro, la sabiduría, la ciencia
Todo debe acatar esto, y convertirse en polvo.
No temas más el destello del relámpago
Ni al terrible trueno que apedrea
No temas calumnias, ni el escozor de la censura
Para ti han acabado alegrías y tristezas
Todos los jóvenes amantes, todos los amantes
Deben aceptar esto, y convertirse en polvo.
¡Que ningún exorcista te dañe
Y que ninguna brujería te hechice!
¡Que los espectros insepultos te esquiven!
¡Que nada malo se te acerque!
¡Tranquilo fin tengas!
¡Y honrada sea tu tumba!
Fear no more the heat o' the sun;
Nor the furious winter's rages,
Thou thy worldly task hast done,
Home art gone, and ta'en thy wages;
Golden lads and girls all must,
As chimney sweepers come to dust.
Fear no more the frown of the great,
Thou art past the tyrant's stroke:
Care no more to clothe and eat;
To thee the reed is as the oak:
The sceptre, learning, physic, must
All follow this, and come to dust.
Fear no more the lightning-flash,
Nor the all-dread thunder-stone;
Fear not slander, censure rash;
Thou hast finished joy and moan;
All lovers young, all lovers must
Consign to thee, and come to dust.
No exorciser harm thee!
Nor no witchcraft charm thee!
Ghost unlaid forbear thee!
Nothing ill come near thee!
Quiet consummation have;
And renowned be thy grave!
Fear no more - William Shakespeare
De la obra: Cymbeline
10 de abril de 2010
¿Quién es ella?
1 de marzo de 2010
"Un momento más tarde, Alicia se metía también en la madriguera, sin pararse a considerar cómo se las arreglaría después para salir."
Alicia en el Pais de las Maravillas
Bah, no importa el dia aunque sí la hora. Sobre las 10 u 11 de la mañana después de un día de fiesta ¿Qué joven camina por las calles a ésas horas? Muy pocos, ya que es demasiado tarde para ir a trabajar y -gracias a dios- no hay universidad ni colegio -ya puestos-. Entonces ¿Por qué no paraba de encontrarme a chicos y chicas? El panorama era el mismo: Bajos de pantalones sucios, quizás alguna mancha en la camiseta ésta por supuesto arrugada, ojeras y/o rimmel corrido, mirada al suelo, sonrisa vaga en los labios... oh sí, cabe decir -y le hecho la culpa al mal y poco sueño- que tardé bastante en darme cuenta de lo que significaba.
Y es que esos jóvenes volvían a casa. Y en ése momento no se me ocurrió mejor modo de llamarlo que "el camino de la vergüenza", ya sea por las sonrisas en sus rostros ya sea por lo patético que me resultaban en aquél momento. Es aquel camino que haces justo después de abrir los ojos y preguntarte ¿Qué hago yo aquí? o en el peor de los casos -aunque aún lo pongo en duda- el oir ¿Qué haces aquí?. Pero me quedé pensando... Alba por favor, ¿Y el principio de inocencia? Claro estaba que podría no ser el caso pero, mi mente mezquina -que de eso hay un buen trozo- no pudo mas que ampliar más mi sonrisa. A lo que me llevó a preguntarme ¿Los caminos de la vergüenza realmente son malos? Bien está considerado por una parte indefinible de la población, yo, me decanto por la otra, sin embargo estoy en contra de la discriminación (ideas bastante incoherentes entre sí)y en ése momento me preocupaba pensar en que, valga la redundancia (dios, cómo odio ésa frase) pensaba mal de las personas. Pero no pude ir más allá ya que como a newton se me cayó una manzana en la cabeza. No llegué a descubrir los entresijos de la gravedad pero sí que me puso los pies sobre tierra. Yo también era joven, y también iba de mi camino a casa... pero no estaba en un camino de la vergüenza, entonces ¿Qué me distinguía de ellos los pobres desvergonzados? Mi pijama en el bolso era mi única prueba y tenía un testimonio, sin embargo, cuando le pregunté dónde se encontraba el metro a una maruja autóctona me sentí analizada -seguramente fuera cosa mía- y juzgada -mi psicosis matutina-. A lo que me llevó a preguntarme una vez más -cómo me gusta preguntarme a mí misma-...
¿Cuántos caminos de la vergüenza se hacen cada mañana?

























